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martes, 25 de febrero de 2014

Tinkunaco 0254/14 - Re: Amenazas a Ortiz - Solidaridad de querellantes juicio Angelelli



Comunicado de Prensa

JUICIO POR EL ASESINATO DEL OBISPO ANGELELLI

REPUDIO A LA INTIMIDACIÓN Y AMENAZA AL TESTIGO JUAN “ALILO” ORTIZ

En la audiencia del viernes 21 de febrero al finalizar su declaración el testigo Juan Aurelio “Alilo” Ortiz, expuso y documentó ante el Tribunal la intimidación recibida por mensaje de texto en su celular, según el siguiente relato: “Tenía un concepto de Ud., de los muertos no se habla”. Al ignorar el origen Ortiz preguntó: “Quién sós, a qué te referís?”. “Soy Marcelo Daniel del Moral, no hables de mi padre.” Fue la respuesta del actual Ministro de Desarrollo Social de La Rioja y ex Intendente del Dpto. Castro Barros, en cuya jurisdicción se encuentran Aminga  y Anillaco.
Como querellantes en la causa por el asesinato de Mons. Angelelli habíamos advertido que este juicio que llegó luego de 37 años de impunidad era difícil y molesto especialmente para ciertos sectores que constituyen resabios del feudalismo riojano y aún ocupan importantes espacios de poder en las instituciones oficiales y privadas de la sociedad riojana. Lo repetimos ante el propio Tribunal cuando nos tocó testimoniar en el juicio a fines del año pasado.
Con las pruebas acumuladas en el expediente judicial, es conocido el accionar criminal que combatió desde sus inicios el pastoreo de Mons. Enrique Angelelli en La Rioja y tuvo expresiones violentas en 1972 en Aminga contra la casa de las religiosas de la Asunción y la sede de CODETRAL, y en 1973 en Anillaco cuando el mismo Obispo Angelelli fue apedreado por terratenientes del lugar con sus sicarios. La respuesta pastoral fue la sanción canónica a los instigadores de la agresión, entre los que se encontraba Fanor del Moral, padre del autor de las amenazas al testigo Alilo Ortiz. Las manos ejecutoras del crimen encontraron el camino preparado por la complicidad civil de los poderosos que sintieron afectados sus intereses por la pastoral solidaria de Mons. Angelelli. Se habla de los muertos para hacer memoria de su siembra de justicia. Y también se habla de los muertos si en vida fueron tapados por el extendido y silencioso manto de la impunidad que cerró el camino de la justicia.
Desde la soberbia del poder feudal que sigue confiando en las redes de la impunidad, seguramente no será el único que se animará a intimidar a quienes van testimoniando en este juicio que pretende reparar una deuda histórica con la memoria riojana. Por eso nuestro reclamo al Tribunal para que se tomen las medidas conducentes a proteger a los testigos y brindarles las seguridades necesarias para que las intimidaciones no surtan efecto y la verdad pueda terminar de salir a la luz. Pero fundamentalmente la exigencia de que los órganos pertinentes de la Justicia investiguen a fondo estas amenazas y sin que les tiemble la mano apliquen el rigor de la ley, como corresponde en una sociedad que en treinta años ha consolidado un camino democrático.
   Córdoba, 25 de febrero de 2014

Querellantes en el juicio por el asesinato del Obispo Enrique Angelelli
Marilé Coseano Angelelli, sobrina de Mons. Angelelli
Luis Miguel Baronetto, Centro Tiempo Latinoamericano

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